ACTUALIDAD GANADERA - Junio 2011
La firmeza es muy selectiva
Con las exportaciones en su mínima expresión, el Mercado de Liniers hace tiempo que se transformó en un receptor natural del novillo que fue pensado y preparado para el mercado externo. Esto explica en gran medida el crecimiento paulatino de la oferta de estas remesas en el contexto general del encierre. A esta altura de las circunstancias nadie espera nada distinto en materia política, por lo tanto, lo que va quedando se irá negociando en el mercado interno. Lo que en definitiva preocupa es la situación a largo plazo, pues las flechas apuntan en sentido contrario a lo que en algún momento se pretendió desde el Ministerio de Agricultura, en pos de darle más kilos a la hacienda, para obtener, con menos cabezas, una mayor producción de carne en tiempos donde reina la escasez.
Una de las ambigüedades que perduran en estos tiempos fue el peso límite fijado en 300 kg. para la hacienda con destino a faena, que en la actualidad, presenta controles muy elásticos. La contradicción radica en que al mismo tiempo que se establecen políticas desde el Ministerio, el Secretario de Comercio Guillermo Moreno se encarga sistemáticamente de ponerle el cepo a las ventas externas, induciendo a los productores a terminar animales con menos kilos, para adaptarlos al consumo local. Queda claro que la voluntad de Moreno siempre es más fuerte que la de Domínguez, o tal vez suceda, que este último adopte una postura políticamente correcta, pero que en su fuero íntimo tenga la misma visión de su colega y en todo caso lo haga aparecer como el ogro del cuento para erigirse en una víctima de su propia familia.
La otra cuestión que se advierte es la fuerte presencia de hembras. La estacionalidad explica que más del 35 por ciento del encierre de estos tiempos, sea vaca. En la primera semana de esta quincena en cuestión se trabajó con menos de 25 mil vacunos. Es una pobreza por donde se la mire, pero no es menos oferta de las que se viene embretando en el establecimiento durante el transcurso del año. Para tratar de tener una idea somera de lo que ocurre con las remisiones de 2011 al mercado, basta con advertir que en lo que va del mismo, se negociaron 63 mil vacunos menos que durante idéntico período de 2010 -hasta ahora el peor año de la historia en ese aspecto-. Los novillos acapararon el 17 por ciento de la oferta total, casi la misma porción con la que se quedaron los novillitos. La demanda operó con una selectividad asombrosa, donde demostró un notable interés por las vacas y los novillos, justamente los dos tipos de remesas con mayor incidencia en el embrete.
La segunda semana de esta quincena en cuestión fue completa -el jueves se llevaron a cabo los remates aniversarios de las firmas Colombo y Magliano; y Lanusse Santillán-. A pesar del trabajo a tiempo completo, el número encerrado fue similar al que se venía advirtiendo en las transacciones previas. Se profundizó, en alguna medida, el criterio selectivo de los compradores, que premió la salida del novillo. Estos lotes mejoraron el 5 por ciento para elevarse a $ 8,30 por kg. vivo. Otro de los conjuntos más requeridos fueron los de vacas, pero no toda, pues si bien tuvo una colocación fluida, la más buscada fueron las del tipo manufactura donde la industria conserva algunos pequeños nichos de exportación, y en parte, aprovecha para atender la barata. Mientras esto se destaca, el resto del negocio nada en las mismas aguas, donde la estabilidad aparece como un corcet incómodo. Lo sufren inclusive los lotes livianos aportados por el engorde a corral, que atento a los precios que obtiene por esas remesas, se mueve en las subastas de invernada, donde en los últimos dos meses han tenido una activa participación.
Los cambios que se registraron en esta etapa comercial no fueron lo suficientemente profundos. A pesar de ello, uno puede advertir que aquellos matarifes y supermercados que estaban acostumbrados a manejarse con exclusividad en las subastas de remesas livianas, por estas horas, también se mezclaron en las ventas de novillos. Hay una clara tendencia a mejorar los márgenes, ofreciendo una alternativa diferente a los tradicionales hábitos de consumo. La prueba que decanta el momento, es que mientras el novillo se vende con fluidez, el ternero y el resto de las haciendas livianas, hace tiempo que se colocan con un techo previsible.
Guarino producciones
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